¿Por qué regalar productos hechos a mano?

Lifestyle

Se acerca mi noche favorita del año, la de Reyes. Cuando era pequeña me impresionaba mucho esta fecha, no por los juguetes en sí, sino porque todos los niños del mundo, fueran ricos o pobres, recibían un regalo. Era como un rayo mágico de esperanza que democratizaba a la humanidad y nos hacía iguales por un instante.

Me imaginaba a los Reyes Magos surcando el cielo a velocidad luz, cruzando Turquía, África, Noruega… en esa época no sabía mucho de geografía. Después me enteré del pastel y sentí mucha decepción. Igualmente yo seguiría recibiendo regalos, pero otras millones de personas no. No había magia para todos, sino solo para unos pocos afortunados.

** Ahora la reina soy yo **

Cuando tuve algunos ahorros, y especialmente cuando empecé a trabajar, yo también quise aportar mi granito de arena y comprar presentes para mis hermanos mayores. Sus regalos siempre eran mejores y me picaba. Ese pique hizo que según fui ahorrando más, me gastara más hasta que regalar se ha convertido en un quebradero de cabeza. El objetivo es superarte cada año pensado el regalo más original, de tendencia y de mejor calidad posible (que no tiene porque ser el que más le gustaría a la otra persona). Una vez pensado, tienes que conseguirlo, lo que significa ir a tiendas repletas de gente con cajas tiradas por el suelo, ropa arrugada, gadgets rotos de tanto sobeteo y colas interminables para pagar.

** Comprar perjudica seriamente la salud **

Este año quisé comprar todos mis regalos el mismo día. Cogí una mochila y me fuí al centro. Después de muchas vueltas, lo que iba comprando lo ponía en la mochila, así podía tener las manos libres para seguir mirando cosas. Al final de la tarde parecía una serpa acarreando peso en la espalda. De camino a casa casi me mareo en el Metro por la gente, el calor y los bultos. Solo quería sentarme y beber agua.

Ese primer día, aunque compré los regalos más importantes que tenía apuntados, no completé mi lista, así que volví 2 días después y repetí el mismo acto heroico con similar castigo para la espalda. Dependientes abrumados por tanto trabajo te contestaban mal, las tiendas ya habían puesto rebajas pero solo de los productos de peor calidad, los lectores de tarjetas echaban humo y las colas para pagar se habían alargado un poquito más si cabe.

** La falsa sensación de ¡me lo quitan de las manos! **

Aunque me había propuesto no gastarme un dineral, me lo gasté. Me vine arriba rodeada de toda esa ola de consumismo y la sensación de que “los regalos guays son limitados. Si no lo coges tú, lo cogerá el de al lado y te quedarás sin nada (guay)”. No es verdad, los almacenes están llenos de stock en Navidad y no se acaba. Además, nada es guay. Son objetos repetidos hasta la saciedad que veremos en otros y no nos harán sentir especiales, creo yo.

** El próximo año me voy al DIY **

Quizá este año le he dedicado especial esfuerzo y dinero a los Reyes. Y a toro pasado me doy cuenta de que:

  • Comprar regalos de marca no los hace mejores. Si quiero algo de calidad, por qué no comprar la materia prima y hacerlo yo misma. Obviamente aún no estoy cualificada para construir mi propio iPad, pero un jersecito de Merino… con mucha ayuda… vídeos de Youtube y tiempo… creo que sí.
  • En Navidad pagas inmensamente más que el resto del año. Además tienes que recorrer mil tiendas y comparar precios porque el baile de precios es enorme.
  • La atención al cliente es una caca. Colas de personas bramando acojonan a cualquiera y las mentes del personal de las tiendas en Navidad petan como un globo. Mal servicio, malas contestaciones, tiempo perdido y muchos enfados son el resultado.
  • Cuando compras algo hecho a mano el packaging es especial. Basta del empequetado aburrido del Corte Inglés.
  • Puestos a gastar, que lo reciba alguien que lo necesita. Media Markt, Ikea, Zara, El Corte Inglés (y el resto de empresas similares) ganan mucho pero pagan miserias. Valdría la pena devolverles su propia medicina.
  • Puedes personalizar. Por definición, siempre se acierta más con algo hecho a la medida de una persona (en función de sus gustos y necesidades) que con lo “hecho para la masa”.

** ¿Y si no le gusta y lo quiere devolver? **

Soy ferviente defensora de dar la oportunidad al homenajeado de cambiar o devolver su regalo y canjearlo por otra cosa o por dinero. Cada vez hay más artesanos cuyas políticas de devolución se parecen bastante a la de los grandes almacenes pero ¿y si lo has tejido, cosido, hecho tú y no hay marcha atrás? Pues en el último caso siempre nos quedará regalar libros, series, spas o entradas de concierto porque las experiencias casi nunca defraudan.

Anuncios

Un comentario en “¿Por qué regalar productos hechos a mano?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s